lunes, 10 de noviembre de 2014

NUEVA YORK Y LOS AMIGOS

Por Cesario Silvestre Peguero

NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS.- Es necesario venir a esta gran ciudad de Nueva York, para una vez estando aquí deducir con cuantos amigos se cuenta en la realidad.

Si estos se pesan…, colgando en una balanza los falsos… y los verdaderos”…, los falsos serían más…, pero pesarían menos... Y es que, quienes cultivan la simulación…, los tales sólo alcanzan exhibir la indignidad que lo descubre.

Es interesante deliberar en pensamientos que, no deben pasar de instar a ver con penas a algunos paisanos que han perdido el rumbo de su origen…, y desconocen el actuar apegado a la solidaridad…, que es la dignidad… que debe sustentar el decoro…, y el respeto por sí mismo.

Muchos son trúhanes… e hipócritas… que convergen en esta gran urbe, el trigo y la cizaña se confunden…, pero su fruto lo determina….

Ojalá que en la pretensión de su engaño propio…, no influencien el ánimo de los débiles…., y de los que aún creen en los buenos valores… La unidad no es un decir…, es un cumplir…

Me cuesta creer en que sea tan cierta la selva de cemento que dice Rubén Blades, referente a lo que son las grandes ciudades…. Y, esta capital del mundo no es la excepción..., pero, no me refiero al cosco como tal, sino a muchas de sus gentes.

Aunque, debo admitir lo grandilocuente en buen proceder de muchos que mantienen un corazón limpio y dispuesto, que aman sin mezquindad y demuestran su franca sinceridad….

A esos… y a los otros…, Dios los bendiga, y que el haga brillar su luz de justicia, paz bendiciones abundantes para todos…. La ignorancia es el cáncer de los que carecen de conciencia…

Se experimenta el deterioro de los valores cívicos en el sistema viven-di. Muchos dominicanos aquí en Nueva York, son un reflejo de esta situación, a esta actuación, muchos la justifican con el gravamen de que aquí se vive y se trabaja para pagar la comida, trabajar y pagar el apartamento sin embargo, no creo que esto sea la causa fundamental de tal proceder.

El dominicano provisto de solidaridad va desapareciendo tras el paso de la época . Nueva York no ha hecho "malos" a los dominicanos; esas actitudes que observamos y de las que nos lamentamos, son comportamientos heredados de los padres que han sido víctima del deterioro social de este gran país que, a pesar de su modernidad, esta acéfalo de cívica en el comportamiento de muchos.

Los que aun soñamos, albergamos la esperanza de que el nivel de conciencia y el sano juicio surjan en el comportamiento de nuestra comunidad dominicana, y de su entorno.

Tratar de hacer cambiar las actitudes que ya se han hecho costumbres, resulta muy difícil, tal pretensión: ¿seria como sacarle aceite a los ladrillos?, pero la fe es lo último que se pierde.



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